miércoles, 25 de julio de 2007

Lo que los maestros no se atreven a decir a los padres

A menudo se habla de las deficiencias del sistema educativo, pero los docentes también tienen verdades que muchas veces deben callar.

Una encuesta realizada en la Argentina por la consultora D’Alessio Irol reveló que los docentes de los tres niveles básicos están preocupados por el bajo nivel de exigencia de los padres en casa en cuanto al comportamiento de sus hijos, y porque se ha desdibujado el rol de la autoridad. En definitiva, por lo que algunos llamaron: una generación de padres “light”.

El sondeo fue realizado vía Internet entre 355 docentes en enero de 2006. Los maestros recibieron un listado de afirmaciones y debían indicar su grado de conformidad o desacuerdo con ellas. La frase que recibió más cantidad de adhesiones fue: A su hijo le faltan más límites en casa.

Esta misma encuesta sobre lo que los docentes no se animan a decirle a los padres fue realizada por Selecciones de Reader’s Digest en otros países con diversos resultados. Mientras que en Gran Bretaña figuró en primer lugar Ustedes no se ocupan de que sus hijos hagan las tareas para el hogar, en Australia y Alemania estuvo al tope de las preocupaciones de los maestros el escaso y pobre nivel de conversación en la familia.

84 % de los maestros desearía decir a los padres:
En su casa no hay suficiente diálogo. Sólo 15 minutos por día marcarían una diferencia.

El Dr. Ray, ex titular de la cátedra de Pediatría de la U.B.A, recomienda la “mesa familiar” como buen lugar para el diálogo, aprovechar especialmente los almuerzos o las cenas de los fines de semana. Se puede conversar de lo que sea- de las noticias del día, de lo que pasó en el colegio, de la economía, de las amistades… Además es muy importante acostumbrar a los adolescentes a expresarse cuando están en desacuerdo. Hay que enseñar a los chicos de hoy a decir su opinión de forma respetuosa cuando están en minoría, y hacerles saber lo que pensamos los padres sobre el mismo tema.

83 % de los maestros desearía decir a los padres:
Disfruto mucho de sus trabajos, pero es su hijo quien debe realizar la tarea.

Las cuatro frases que los docentes ubicaron en el primer lugar de sus preocupaciones: ausencia de límites, excesivas horas frente al televisor, falta de diálogo y que los padres hagan las tareas de los hijos, implican una crítica hacia el bajo nivel de exigencia, hacia la indiferencia y la falta de comunicación dentro de la familia. Además, es llamativa la coincidencia que hay al respecto no sólo entre docentes de los diferentes niveles de enseñanza, de primaria al polimodal, sino entre escuelas públicas y privadas. Todos mencionan la falta de límites y de comunicación.

79 % de los maestros desearía decir a los padres:
No se queje de que su hijo está sobrecargado. Si no estudia ahora, ¿cuándo lo hará?

Esta fue la frase que registró mayores diferencias entre Buenos Aires y las provincias. Apenas un 69% de los docentes porteños encuentra resistencia de los padres a una exigencia excesiva, mientras el 80% de los maestros del interior recibe quejas por la sobrecarga de tareas.

74% de los docentes desearía decir a los padres:
Si usted enseñase buenos modales en su casa, mi trabajo sería más sencillo.

“Muchas veces se cree que el respeto, los modales, las normas éticas, las buenas costumbres o como elija llamarles, son cuestiones pasadas de moda”, afirma María Marta Hall, presidenta de la Asociación Argentina para la Infancia.
Esta organización lanzó una campaña para difundir “doce reglas básicas de convivencia”. Se trata de un afiche que invitan a difundir entre padres, docentes y quienes trabajen con niños.



63% de los maestros desearía decir a los padres:
Por qué tengo que hacer reuniones de padres en mi tiempo libre si usted no se molesta en venir?

Llamativamente, esta cuestión figuró alta en las preocupaciones de los docentes, tanto en la Argentina como en Australia.
“La mayoría de los padres no ve el esfuerzo que ponemos en el trabajo fuera del horario escolar. Muchas veces tenemos que trabajar hasta la medianoche y los fines de semana en actividades que no son reconocidas por los padres”, expresa Justin Tan, un docente de Historia de Australia.

Otra cosita más…
Afirmaciones expresadas por los docentes:

* No sobrecargue a su hijo de actividades extra curriculares. Eso va en contra de su rendimiento.
* ¿Usted quiere a su hijo? Déle más cariño en la familia.
* Aunque su hijo parezca grande, todavía lo necesita.
* Los padres son los primeros educadores y no pueden delegar esa responsabilidad en terceros.
* ¡Ocúpese de sus hijos!

Fuente: Revista “Selecciones” – Marzo 2006, núm. 784